Disney’s 100th Birthday

The Challenge

Disney celebrates a hundred years since it was born and they want to celebrate in a big way.

This time they want to run a powerful campaign aimed primarily at Generation Z, its intention is to demonstrate the relevance that Disney can have in their lives. 

But, how can a magical world connect to a realistic generation? 

The Solution

We must go after them! 

And in order to do so, we must be honest. It is not only naive, but unfair, to keep calling magic, to what actually is endless effort.

That is why we launched a co creation project on different streaming platforms, and together with content creators, believe that is time to show you what magic is all about.

Welcome to Disney featuring.

Time line

CREATORS

We are going to select a group of content creators and support their initiatives and projects through recorded videos or streaming, as they would usually do, but beside their homes, they will be able to use our parks and studios.

Also, they will be able to send donations to collaborate with the education of people who is not able to do so, at Disney Inspiration.

Disney Inspiration

We will give you the skills that you need through Master Classes such as Forestry, Graphic Design, Animation, Programming, Script  and more, given by experts within our Universe.

Inside The Magic

The first film where the audience is part of it, a fully co created Disney piece. The fans will be able to create the soundtracks, the art, the script, and be part of the performances. 

Shenanigans Bug

You get used to the goodbyes and the broken smiles. You accept the un-attachment and the “Having a last beer together”. You know from A to Z all the thank you speeches and the nervous laughs before doing a 180° spin and never come back. ¡Keep reading!

18:30

Que la caminata sea larga

Y que los locales no abunden de gente(Que tengamos un metro cuadrado cada dos o tres personas me parece aceptable)

Que los pensamientos sean amplios

Y los zapatos cómodos.

Que luna brille bien fuerte

Y que la acompañen los faroles.

Que tu cabeza explote de ideas

Que te conmuevan los autos manejados por extraños y el señor de la iglesia vendiendo pañuelitos.

Que te dejes encantar por la mística de una calle empedrada entre tanto cemento liso.

Sonreíle al mozo del restaurante, por ego y por placer.

Lanzá una carcajada y dedicatela porque te la mereces.

Que la billetera no importe (pero que te alcance para un paquete de cigarros y un café)

Que se te agudize la vista (para que puedas ver más allá)

Hacele un mimo a uno o a dos perros que estén solos.

Que la música de los auriculares te encandile pero que te deje escuchar al saxofonista que esta tocando cerca.

Sentí como una fiera y sé parte de la inmensidad que te rodea.

Diferenciate por las percepciones.

Mimetizate con la llovizna y con la noche.

Baila con el viento (este a favor o en contra)

Vivencia la popa desde la senda peatonal.

Y, si tenes frío, abrazate a vos misma y acordate de lo que haces que te hace quien sos.

Imaginación On Board

Me divierte, sin igual, el juego de miradas netamente sexuales cuando estoy arriba de algún transporte. Me gusta imaginar que es una película, que antes de bajarse me da un papel con su número: «Mariano, 1140246024» entonces yo lo llamo y después de algunos días de charlar de la facultad y del laburo, y de su perro y de mi conejo y de la nueva serie de moda y del clima (exactamente después de esa conversación de mierda acerca del clima) nos vamos a tomar un café cerca de alguna estación y antes de despedirnos pasamos por un hotel y por un rato fingimos que es amor y nos decimos chau con un beso en la mejilla. Pensé que iba a volar así cuando te vi subir al colectivo, y me sonreíste cuando saqué los ojos de mi libro para devolverte la mirada.Eras lindo Julián (quiero pensar que te llamas Julián, tenías cara de Julián)Tenías ojos bien redondos y marrones, linda boca también. Estabas bastante prolijo, aunque con cara de cansado, seguro que trabajas en una oficina, una de esas en las que hay que verse bien y reírse de los chistes del jefe. Me gustó tu nariz respingada y justo ahí cuando quise definir si tus mejillas eran rosas o anaranjadas te llevaste el celular a la cara y lo vi, terminaste con mi diversión. Tenías un anillo, el anillo y eras joven, muy joven. ¿Por qué te casaste antes de los 35? O ¿Por qué te casaste? ¿Qué tenías en la cabeza? ¿Qué tiene en la cabeza la gente en que se casa?Ya no era divertido mirarte, era preocupante, eras un misterio, en mi cabeza no tenía ningún estereotipo para usar. Si estás casado seguro que estás feliz y que la persona que está casada con vos también (quiero creer que son ese tipo de personas) seguro es linda y buena y tiene pelo largo y bien peinado y ojos celestes y pestañas curvas. ¿Por qué me miras? ¿No sos feliz? ¿Extrañas estar soltero? Y me rompiste la deducción cuándo mostraste los dientes (muy lindos, muy blancos) Y entonces asumo que te reíste de mi cara perpleja y con la mano te tapaste la boca y lo vi de nuevo y estábamos en frente y pude ver que tu anillo no era el de la mano del pecado del matrimonio, era de la otra. Me acordé de Carolina, mi maestra de primer grado que decía que si estamos cara a cara con una persona los lados de sus extremidades son contrarios a los nuestros. Vos Julián tenías el anillo en la derecha, así que ya dejas de ser algo mundano y puedo volver a imaginarte y puedo soñar despierta lo que me queda en este viaje pero eso es una pena porque ya me tenga que bajar y que ya nunca te rías con los dientes así y que no podamos disfrutar un café o una birra, vos sos más para una birra y para hablar y para que me lleves a la puerta de mi casa y me des un beso en la mejilla y nada más, ahora que sé que sos vos confío en que hubiéramos sido distintos, quizás hasta reales.Hasta nunca, mon amour.

Humahuaca

Estaba en Humahuaca esperando el micro de las dieciocho cuarenta y cinco. Nos llevaba a Buenos Aires por seiscientos cincuenta pesos. Era un Flechabus ilegal, no tenía los seguros y probablemente ningún papel al día. No importó. Seiscientos cincuenta pesos. Faltaban dos horas y ya había recorrido cada rincón y ya había visto cada color, por lo menos, tres veces. En quince minutos iba a salir el cucú de la iglesia. Todo el pueblo se juntaba en la plaza a ver cómo una estatua, que parecía de plástico, se asomaba. Una señora vendía frutillas con crema en un vasito, diez pesos. Compré, no estaban feas pero tampoco las recomendaría. Igual le sonreí, ella no me devolvió la sonrisa. No las recomendaría ni aunque me pagaran. Una adolescente oriunda me miraba mientras comía. No estaba feliz, le acababan de sacar una foto con un lente grande como un kilo de chipa. Humahuaca es de esos lugares en los que los viajeros van ser felices y los turistas le sacan fotos a las cholitas gratis para venderlas a millonadas en alguna galería de Francia, pero los que la habitan de enero a enero no dicen gracias. Pareciera que están estancados todo el año, todos los años porque no tienen opción. Posan, no sonríen, venden frutillas con crema, sopa paraguaya y gaseosas sin gas. Posan. Humahuaca parece un lugar que podría haber vivido tranquilamente en la cabeza de Rulfo. Pero no ahora. No en mi cabeza. No en la de ningún fotógrafo mediocre consagrado. Por eso venimos, para inventar magia, donde en realidad ya no hay nada. Para cuando había vuelto a la terminal fantasma ya había algunas personas haciendo cola. Los asientos eran numerados pero ellos hacían cola igual. Un pibe que se presentó como “Eugenio de Caballito” me dio charla. Charla de charla. Charla de charlar Que la ayahuasca y el maíz pisingallo transgénico. Que comer animales envenena el alma. Que el alma. Nuestras almas. Que nos viéramos en “Baires”. Vivía con el abuelo pero cuando se sacaba los audífonos para dormir no escuchaba nada. Me guiñó el ojo. El derecho y también sonrió .Tuvo el tupé de guiñarme el ojo. Encima. Me fui, no por su abuelo, sino por infame. A veces un buen pene no los hace inmunes.A las dieciocho cuarenta, uno de los dos choferes del ómnibus nos dijo que subiéramos, -“Acomódense que el viaje es largo.” Mi asiento era el doce, ventanilla y sin reclinar. Veintitrés horas a noventa grados, no me digan que no es hermoso vivir después de esto. Al lado se me sentó una chica de treinta años que parecía de veintidós. Era una profesora de arte fracasada, como todos los profesores de arte. Al principio del viaje me mostró unos cuadros y los cuadros de sus alumnos. No podía mentir y preferí hacerme la dormida. Fue lo mejor. Más adelante me contó su motivo del viaje sin que yo se lo preguntara. Estaba ofuscada porque nada había salido como lo esperaba. Venía desde Iruya, había venido a encontrarse con un amor viejo pero intacto. No había funcionado. De nuevo.

Paraguas

Hoy me compré un paraguas por primera vez desde que rompí el que tenía a los seis años, ese rojo con animalitos dibujados. Lo enganché en un poste de luz cuando jugaba a ser Mary Poppins. Mamá se enojó y nunca más tuve uno. Hasta ahora. Fue como traicionarme un poco porque siempre fui amiga de los techitos, pero hoy tenía una entrevista y si caía empapada iba a quedar mal.

Es amarillo como el de la chica en esa película que te encanta. Si me contratan el próximo mes me compro el piloto para hacer juego. Las botas si me parecen un exceso, pero ¿Quién sabe? Dicen que este año va a ser muy lluvioso.

Es una pena que no estés cerca. Cuando paró la lluvia fui a la terraza a colgar la ropa y por un minuto me distraje con los colores del cielo. Estaba tan perfecto que casi lo veo lindo. Pero no. Me dieron ganas de comer chocolate y de cruzar la 9 de Julio sin mirar. Me dieron ganas de no dejar la cama nunca más. De tomar todas las tazas de té. Es que no tenerte cerca se parece al frío, ese que te cala los huesos.Ese que no te deja mover.Ese que no te deja ser. No te estoy culpando de ser responsable de todos mis males, pero eras una excusa divina. Eras tapar el sol con un pulgar. El alivio en el tórax después de llorar un domingo. Una toalla tibia. Cuando estabas menos lejos la lluvia no molestaba y el paracetamol era un adorno en la mesita de luz. Pero ahora. Ahora me compré un paraguas.

Despedidas

Ayer se fue Sebas. Las despedidas duelen cada vez menos. No porque me haya hecho de piedra, todo lo contrario, cada vez me hago más permeable al amor –A recibir, sin cuestionar- Pero siempre me pasa, que antes de desear buen viaje, me acuerdo de un flash que a veces entre secas me persigue. Le digo Secuencia Mochila: Sería esta bolsa en que podría meter a quien yo quiera o hacer de quien yo quiera un bombón envuelto, así como un un butter toffee, un cariño toffee. Y cuando necesite –lo que sea que necesite- de ese caramelito, lo desenvuelvo y sale una micro persona –corte, algo hecho con plastina- que se me trepa al lado izquierdo o derecho del hombro y me dice, lo que mi persona de ese momento me diría mientras me rodea la sien con sus micro manitos -no llega, pero lo re intenta-. Pero después, justo antes de bajonear un plato de fideos fríos con tuco a las dos de la mañana, me doy cuenta del egoísmo y me acuerdo de que lo que más me gusta de las personas es que no necesitan que nadie los lleve a ningún lado.Termino la tuca y me saco la mochila y pongo los papelitos de golosinas arriba de la mesa. Hago un collage. No es #soltar, es #reciclar. Es aprender danés para ver a Ceci de nuevo, es usar la bufanda de Jenny en todos lados y el brazalete que me regaló Nay. Abrazarme al tobillo cada vez que extraño a Delfina y escuchar a Gabo Ferro cuando Nacho me dice que me da bola en cinco minutos y por la diferencia horaria se hacen dos días. Es pedirle a mi vieja que me mande un video de mi perra y abrazar a la almohada esperando que me lama la cara. Es hacer que la lista de lugares se extienda cada vez más. No creo que extrañar sea de alguien débil. Escribir y gritar que extraño. Viajar no elimina los problemas, te hace convivir con ellos en otras intensidades. A veces más, a veces menos. A veces me pregunto cinco veces al día que carajo estoy haciendo, a veces sólo una. Aprovechar a las personas es ver otras maneras de convivir con las crisis. Cuando tengo mucha suerte, adapto sus formas hasta convertirlas en propias. Se vuelven orgánicas las maneras de supervivencia.No creo en el destino. Nos conocimos y fue hermoso punto y aparte. No nos saco mérito, nadie nos escribió el paso a paso de la vida. Estamos en eso, puntos suspensivos. No miro al cielo porque busco a mis seres queridos y les pido fuerza. Miro al cielo porque busco a la luna que brilla y cada tanto se parece a alguien que conozco -Se asemeja en concepto, ahora que me terminé los fideos-. Es más portátil y liviana que llevarlos en mi espalda. A parte, me estoy por quedar sin seguro médico, me tengo que cuidar las lumbares. Y las ganas porque también me estoy por quedar sin guita.Por eso pensaba en reciclar, la gente puede ser como un cable a tierra o al aire –Depende-. Las ciudades con más o menos obeliscos, se parecen todas un poco. La gente, la gente no tanto. La que me termina gustando me recarga “Seguí que hay más gente que vale los kilómetros” dale, ya salgo. Y yo salgo, más por los holas que por los chaus, tampoco soy mártir ¿Viste? Trato de aprender a lavar el plato ahorrando agua, como hacen en Brasil y me voy a la cama, abrazando a la almohada, esperando soñar con mi perra para verla un rato más.Cuestión que ayer dije “Nos vemos”, de nuevo, convencida de que sigo siendo honesta. Y entonces, las despedidas cada vez duelen menos.

París

Paris huele a vos.

A veces me gustaría que no fuera así.

A veces sería más fácil si no te hubiera conocido, fácil como “París huele a pis”.

Pero te conocí, y oles a esperanzas y sueños y todo lo que Disney alguna vez me mostró. Y ahora también París huele así.

Cuando conozco a alguien que me gusta, imagino secuencias de cómo nuestro futuro va a ser, también me imagino el final, porque en el fondo sé que siempre termina.

Pero cuando te vi por primera vez tuve la sensación de estar en frente del presente.Mi doctor dice que cuando me siento deprimida es porque estoy muy pegada al pasado y que cada vez que tengo un episodio de ansiedad es porque tengo demasiado miedo de mi futuro.

Cuando estoy con vos se siente como estar en Hawaii. Sí, cuando bailamos abajo de la lluvia con menos un grado en la parada de Place de Clichy también.

Siento que no hay nada de qué preocuparme porque estoy besando el ahora y nada más.Estamos agarrándonos las manos sin idealización, pero con la seguridad de que estoy siendo abrazada por el hoy, y sin embargo, la ansiedad siempre tiene una manera para alejarme de esto y me persigue hasta que me ahogo en un agujero dónde no sé si alguna vez te voy a ver de nuevo.

La depresión me presta un cuarto en su departo sobre la Avenida Andate a la Mierda y yo me quedo sentada en el piso de la cocina deseando nunca haber sabido que gusto tenía la paz.Dejame que te explique:Cuando no me gusta mi presente y quiero decir, que no me gusta al punto de querer dejar de estar, que es cuando me convierto en un robot de carne y hueso en modo automático, tiendo a pensar en el futuro, hago planes tan perfectos como imposibles como existir en primavera sin alergias. Me imagino un acantilado donde puedo saltar porque antes de aplastarme contra el piso un avión me agarra y me lleva a un lugar seguro, a un “presente agradable”.

No quiero decir que le daría la vuelta al mundo en sesenta y nueve días para estar con vos por un par de horas (pero lo haría). Cuando dijiste que los desconocidos pueden ser agradablemente impredecibles, nunca pensé que se iba a sentir como saltar del Himalaya sin paracaídas y aterrizar en la Torre Eiffel en un colchón de globos con forma de corazón y vino Rosé.#CheesyAsFuck Por el contrario, arranco el día, con mi realidad, como puedo, tratando de encontrar formas de evitar que nuestro “Nos vemos pronto” sea otra frase armada y sin sentido y cago a trompadas a mis monstruos con tu último mensaje de buenas noches, esperando que no sea el último.

Sé cómo suena, pero cuando trato de calmarme, termino siendo un caso perdido y prefiero tener la peor de las muertes en la historia del teatro a que pienses que sólo significas un recuerdo o que te olvidé. Al mismo tiempo, es seguro para mí creer que si vos no estás acá, por lo menos, París siempre va a ser la representación constante de lo que alguna vez fue un lugar indestructible.

Cádiz

In Spain I travel in trains and drink wine. I pet dogs in every corner, their tails wiggle like an eraser of bad stories. Also, I go for runs at midnight and sing aloud songs I didn’t know I knew. I dance to the music and replay the emotions that once belonged to all those beats. I shake away from my memory all the kisses that we didn’t give. I acknowledge the feelings that I denied I had. I also consume every particle of non conditionated air.

I accept the faith of all the earrings I lost in your bedsheets by throwing away all the half-left over- pairs.

In Spain there is no regret, it’s all a slow blur. The heart can’t keep breaking anymore, me and my friend pick up the pieces:

Two in the corridor

Five at the bar

Three in my bed.

I no longer wait for you to play with my hairI no longer wait for you to call meI no longer wait and I wave goodbye blank pages In Spain I meet myself againIn Spain I heal.

Cómo hacer el presupuesto de un viaje

Este artículo está pensado para responder las dudas de próximos Worldpackers acerca de cómo armar un presupuesto de viaje dependiendo del tipo de jornada que quieran realizar sin olvidarse de nada a la hora de hacer el checklist.

El mozo del bar me pregunta si quiero acompañar el café con algo.

Le contesto que “Muchas gracias, pero no”. Aunque volví de viaje hace dos meses todavía tengo las manías pegadas de ahorrar dinero en cada ocasión.

Cómo hacer el presupuesto de un viaje

Viajé por Europa, Medio Oriente, y el Sudeste asiático durante diez meses utilizando la aplicación de Worldpackers con cinco mil cuatrocientos euros. En este artículo les cuento como hacer un presupuesto para su viaje dependiendo de sus planes.

¿Qué gastos tendré en el viaje?

Bién, entonces la estadía ya está arreglada y podemos restar un montón de dinero de la ecuación del presupuesto.

Tenemos que tener en cuenta lo siguiente: 

Dependiendo lo que ofrezca el voluntariado, por ejemplo, uno de los voluntariados que hice me ofrecía la cama para dormir en un cuarto de voluntarios, almuerzo y cena. Mi trabajo era ser bartender por eso siempre me levantaba tarde y el desayuno no era problema. Por lo tanto, la comida también quedaba afuera de la ecuación.

En otro caso, me daban la cama y el desayuno. Ahí sí tuve que encargarme de averiguar los precios del país, preguntarle a algún conocido que haya estado ahí, entrar a la página de algún supermercado o buscar presupuesto de comidas por páginas de viajes.

Y ahora los puntos que sí o sí son tu responsabilidad:

  • Pasajes: Dicen que más temprano los saques es más barato, en mi caso siempre me resultó más caro porque tengo la tendencia de cambiar de planes, de querer quedarme más tiempo en tal lugar, o de irme antes o de lo que sea, cuestión que siempre termino perdiendo el pasaje de vuelta. Queda al riesgo de cada uno. Les recomiendo leer este artículo sobre cómo encontrar vuelos baratos. 
  • Visas: Siempre que estén planeando ir a otro país entren a la página de la embajada o consulado y lean los requisitos. Sé que parece una obviedad pero muchas veces nos salteamos pasos porque pensamos que está todo muy claro y por más de que nos gusten las sorpresas, en la zona de migraciones no son bienvenidas.

    Revisen si tienen algún gasto al cruzar la frontera, o si les piden fondos o prueba de que tienen dinero para mantenerse durante su estadía, si les piden vacunas, si les piden pasaje de vuelta o de salida de la zona. Por ejemplo, si viajan a Reino Unido les sirve tener el pasaje más barato que encuentren por algún país de la zona Schengen. Sé que Londres-París es uno de los más económicos. O si están en zona Schengen busquen la lista de países que no están incluidos.

    Yo nunca tuve una mala experiencia en zona de frontera pero tengo conocidos que sí, por eso les recomiendo que estén preparados para cualquier cosa que les puedan llegar a pedir.
  • Seguro de viaje: Aunque uno crea que es un gasto innecesario, no es así, primero porque te los piden en muchos países para ingresar y segundo porque cualquier inconveniente que pase, por pequeño que sea y necesiten un médico es mucho mejor tener un número donde llamar directamente a tener que hacer averiguaciones acerca de dónde van los extranjeros por un dolor de muela en X ciudad, y les aseguro que es mucho más costosa una visita al médico más los medicamentos/tratamiento/lo-que-sea que necesiten.

    Hay un montón de empresas de seguros que ofrecen distintos servicios. 
  • Ocio: Excursiones, conocer ciudades cercanas, fiestas, salidas a comer, ir a bares o quizás algún festival al que quieran asistir. Son motivos para tener en cuenta a la hora de pensar en el presupuesto.

Muchas veces los anfitriones les van a ofrecer excursiones gratis o con descuentos, así mismo conocer otros lugares cuando estén yendo ellos o con compañeros de viaje que conozcan durante el voluntariado.

De todas maneras les recomiendo que revisen la agenda de la ciudad a la que estén con ganas de ir y nuevamente, los precios de actividades que quieran realizar.

Recuerden que siempre pueden preguntarle a Experts en el tema, personas que ya hayan viajado o vivido en esa ciudad.

¿Necesito ahorrar dinero antes de ir?

Sí. Claro que algo para moverse inicialmente van a necesitar dinero para estar tranquilos, siempre depende del viaje que quieran realizar, si es de mochila mega gasolero, si son unas vacaciones, un año sabático o hasta que dure el dinero.

Si bien conozco a personas que han salido de su casa con cuarenta dólares y se dieron la vuelta entera por Latinoamérica entre la ayuda de gente que conocieron en el camino y el boca en boca, en una opinión super personal, me parece demasiado arriesgado y con algunas enseñanzas de vida que quizás podría evitar o aprender de otra manera.

Aconsejo ir de viaje con un ahorro y si en el medio consiguen uno o más trabajos, genial, recuerden que cuanto más nos dure el dinero, más tiempo estiraremos el viaje.

Si son vacaciones va a depender de ustedes la cantidad de lujos que se quieran dar durante ese periodo de tiempo.

Mi experiencia personal haciendo un presupuesto de viaje

En lo personal, el último viaje, el que conté al inicio del artículo de diez meses, iba a ser solamente un mes de vacaciones por Israel, Egipto, República Checa y Hungría y mi presupuesto era de dos mil euros más la tarjeta de crédito para darme algunos lujos y hacer un par de excursiones.

De más está decir que somos seres de costumbre y mi costumbre siempre fue perder el pasaje de vuelta y cambiar todo a último momento (No sé en qué momento pensé que iba a tener otro resultado que el habitué).

Así que una vez en Israel (día ocho iniciado el viaje) me puse a tomar decisiones, primero la estadía que la resolví en un par de horas gracias a Worldpackers, después tenía que conseguir un trabajo a parte del voluntariado, pude encontrar una vacante para limpiar un hotel tres veces por semana y con eso pude ahorrar mil euros más.

Y siempre teniendo un letrero interno que decía “Cuánto más te dure la guita, más tiempo vas a estar de viaje”.

Esa era mi única condición para volver. Esto no quiere decir que no me haya dado gustos, como excursiones en Tailandia, o conocer otros países mientras estaba haciendo el voluntariado en Barcelona o ir a comer afuera en Israel, entre otros gastos que afronté.

Sólo quiere decir que tenía mucha conciencia a la hora de realizarlos y cuando tenía que “privarme de algo” no era una situación amarga para mí, ya que significaba que le seguía siendo fiel a mi prioridad que era viajar hasta que el presupuesto me lo permitiera.

Y más o menos así fue. Volví al aeropuerto de Ezeiza, con la tarjeta explotada, con un billete de veinte Baht (moneda de Tailandia), cincuenta centavos de euro e incontables anécdotas.

Mi mejor consejo es que ahorren lo que puedan hasta donde puedan.

Una vez empezado el viaje, vean como les va, cómo se sienten, si quieren gastar un poco más o si necesitan gastar un poco menos, pongan en orden sus prioridades y no se frustren que siempre se puede volver para saldar algún pendiente, a mi me quedaron varios, lo que no me quedaron fueron dudas de que no se necesita ni de demasiado dinero, ni lujos si no de personas de calidad para tener el viaje de sus vidas. Espero que esto te ayude a hacer el presupuesto de tu próximo viaje